Declaró a la revista Golf Monthly: "Es un gran comienzo. Obviamente, la temporada es larga, pero intentamos jugar lo mejor posible y prepararnos lo mejor posible para cada torneo.
En cierto modo, elimina mucha de la presión inicial, por así decirlo. No tienes que perseguir las cosas”.
“Conseguir una victoria significa mucho para mí y por eso me sentí bastante mal por no haber ganado un torneo el año pasado, pero es muy agradable poder hacerlo de nuevo. Es casi adictivo recorrer esos últimos dos hoyos y solo quiero repetirlo”, abundó.
Dos semanas antes del Genesis Invitational, el deportista de 25 años se había retirado de Pebble Beach por enfermedad y admitió que era "agradable" sentirse bien de nuevo: “No me gusta retirarme de los torneos, pero sentí que debía hacerlo en Pebble para darme tiempo de recuperarme y estar listo. Sentía que no era yo mismo, no me sentía bien, no tenía un swing excelente y me costaba un poco jugar en casa.
Fue agradable volver y empezar a sentirme yo mismo de nuevo. Ganar significa mucho. Es la mejor sensación del golf. Poder hacer lo que hice sin duda me ayudará de cara al futuro".